25 de Mayo de 2010 1565 Visitas

Un plan de Sanidad Española para la reducción del consumo de sal podría evitar 20.000 accidentes cardiovasculares al año

salJANO.es • 14 Mayo 2010

El ministerio presentó ayer su programa de actuaciones, que implicará la rebaja de un 20% de sal en varios grupos de alimentos, así como en los comedores escolares.

El Ministerio de Sanidad y Política Social ha presentado las actuaciones del Plan de reducción del consumo de sal por las que, a través de un acuerdo con la industria alimentaria, se reducirá un 20% el contenido en sal de varios grupos de alimentos y los comedores escolares durante el período 2010-2014, lo que a su vez podría evitar 20.000 accidentes cardiovasculares al año. La ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez, presentó ayer esta iniciativa acompañada del presidente de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), Roberto Sabrido, y del secretario general de Sanidad, José Martínez Olmos. Según informó la titular de Sanidad, su departamento se ha marcado el reto de que la población española ingiera menos sal, como una de las medidas más efectivas para luchar contra la hipertensión arterial. La presentación del plan se realizó coincidiendo con el Día de la Hipertensión, que se celebra hoy. El ministerio está ultimando una serie de acuerdos con la industria alimentaria para la reducción del contenido de sal en los productos elaborados para lograr los objetivos del nuevo plan. Así, ya se han puesto en marcha iniciativas con el sector de la restauración y se trabaja también con las comunidades autónomas para aplicar estas medidas en los comedores escolares. Igualmente, se llevará a cabo una campaña informativa a los ciudadanos, en la que destaca un folleto con el lema Plan de reducción del consumo de sal. Menos sal es más salud, que será facilitado a las comunidades autónomas.

Ahorro para el sistema sanitario

Tal y como recordó la ministra, la hipertensión afecta en España a diez millones de personas, el 35% de la población, aunque el porcentaje se eleva hasta el 68% en los mayores de 65 años. En este sentido, Trinidad Jiménez señaló el "enorme gasto indirecto" que supone para los sistemas sanitarios de todo el mundo el consumo de sal excesivo, dados los efectos nocivos para la salud que conlleva. Según los estudios realizados por la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición, la reducción del consumo de sal de 9,8 g por persona al día a 5 g, la cifra considerada como objetivo idóneo por la Organización Mundial de la Salud (OMS), podría evitar cada año 20.000 accidentes cardiovasculares y 30.000 eventos cardíacos. En la Unión Europea se calcula que estas enfermedades supusieron un coste de 192.000 millones de euros en 2006. Para Roberto Sabrido, el Plan que ahora pone en marcha el Ministerio de Sanidad, "será un referente en Europa". El presidente de la AESAN indicó que estas medidas serán más afectivas si se realizan en el marco de la Unión Europea, al existir libre circulación de alimentos entre los países de la UE y ser, muchas de las empresas, de carácter internacional. Por ello, la Presidencia española ha propuesto a los demás Estados Miembro de la UE llevar a cabo acciones para reducir el consumo de sal en la población europea, que se espera sean aprobadas por el Consejo de Ministros de Sanidad europeos en junio. El doble del consumo recomendado: Los españoles ingieren una media de 9,8 gramos de sal por persona al día, casi el doble de lo que la OMS considera recomendable. Estos datos han sido obtenidos por el primer estudio científico realizado en España en este campo, en colaboración con el Departamento de Nutrición de la Facultad de Farmacia de la Universidad Complutense de Madrid. El trabajo revela que el 87% de la población ingiere más de 5 g de sal al día. Otro estudio, realizado en colaboración con la Organización de Consumidores y Usuarios, refleja que sólo el 20% de la sal es añadida por el consumidor, mientras que el 75% restante es lo que se conoce como sal oculta, y está en los alimentos procesados o consumidos fuera del hogar, y sobre los cuales el consumidor tiene poca capacidad de actuación. "Por ello es importante el acuerdo con la industria para rebajar su contenido en los alimentos procesados", recalcó Sabrido.