06 de Octubre de 2017 1761 Visitas

Nuevo decreto modificatorio del GES prioriza en mejorar la calidad de vida del paciente renal crónico a través de la prevención

Hace unos días el ministerio de Salud presentó el nuevo decreto modificatorio del plan AUGE, orientado a la mejora de diez patologías que son parte de las Garantías Explícitas de Salud (GES).

Para la Enfermedad Renal Crónica, ERC, en etapa 4 y 5, la modificación asegurará el tratamiento de hiperfosfatemia e hiperparatiroidismo. Al respecto, el Dr. Sebastián Cabrera, médico del departamento de Nefrología del Hospital Clínico de la Universidad de Chile y Clínica Dávila, y socio de la Sociedad Chilena de Nefrología se refirió a los detalles del anuncio del ministerio de Salud, explicando que este nuevo decreto modificatorio complementa a la actual canasta GES de la Enfermedad Renal Crónica terminal, que solo incluye el acceso vascular del paciente.

Según el facultativo, la importancia de las canastas nuevas es que abordan desde dos ámbitos la patología, por un lado está el manejo de prevención de la ERC terminal y por otro, el manejo no dialítico de pacientes con ERC terminal mayores de 65 años y con polipatologías. “la idea de un GES de esas características es que el paciente tenga controles regulares para poder prevenir o ralentizar la entrada en diálisis y ofrecer a algunos pacientes tratamiento no dialítico a través de un manejo multidisciplinario”.

Este acompañamiento y manejo no invasivo del paciente implica que los pacientes tengan controles regulares con médico y nefrólogo, accediendo al uso de eritropoyetina (hormona sintetizada que está indicada para pacientes con insuficiencia renal) y quelantes de fósforo que hasta ahora solo estaban prescritos para pacientes en diálisis. “Existe evidencia que demuestra que esos pacientes controlados permanentemente, van a progresar más lento en la ERC terminal, se van a demorar más tiempo en caer en hemodiálisis”.

Si bien esta actualización de la canasta GES de la ERC impacta en el presupuesto de Salud -al incluir prestaciones que antes no existían en el GES anterior- en el largo plazo, significa un ahorro significativo de recursos, por el solo hecho de que serán menos los pacientes que ingresen a diálisis. “Será posible ahorrar sin bajar la calidad de las prestaciones de salud de los pacientes, que sea un costo efectivo para el presupuesto”, sostuvo Cabrera.

Proyecto Unidad de Cuidado Renal Avanzado, UCRA

Para poder hacer efectivas estas modificaciones a las canastas GES, en el caso de la ERC terminal, un grupo de expertos analizó la evidencia disponible, destacando el proyecto piloto Unidad de Cuidado Renal Avanzado, UCRA, implementado desde agosto de 2016 en el Hospital Las Higueras de Talcahuano a cargo del Dr. Carlos Zúñiga y que se replicará en dos hospitales más. Hasta la fecha, el piloto ya demuestra un impacto positivo del acompañamiento a los pacientes.

Para el Dr. Cabrera este piloto es “extremadamente interesante, porque está basado en la evidencia sin bajar en la calidad de la atención. Son muy pocas cosas en medicina que pueden tener ese impacto en los gastos de salud”. Asimismo, recalca en el cambio de paradigma que considera el proyecto UCRA en la atención del paciente, “un equipo multidisciplinario que centra su propósito en la calidad de vida y atención del paciente nefrológico, que en la mayoría de los casos tendrá otras patologías crónicas como diabetes, hipertensión, entre otras; impacta favorablemente en la vida del paciente y en el control de la enfermedad nefrológica”.

Entre el 2017 y el 2018, está programado el proceso de cambio de los GES y donde se revisarán todas las canastas y prestaciones de los distintos GES. En marzo del 2018, se presentarán las nuevas canastas para su aprobación para luego, iniciar el camino para hacerlas ley en uno o dos años más.