09 de Noviembre de 2015 168 Visitas

Nefropatía IGA con disminución de función renal: el tratamiento con corticosteroides puede valer la pena para muchos pacientes

El análisis post hoc del estudio VALIGA genera la hipótesis que los beneficios observados con corticosteroides en asociación con la inhibición del SRA, podría extenderse a una mayor y más heterogénea población de individuos con Nefropatía IgA que lo sugerido por el Guías KDIGO, que limitan el uso de corticosteroides a las sujetos con un VFGe < 50 ml / min por 1,73 m2. Este hallazgo es de gran importancia clínica. De hecho, hay poca información disponible acerca de qué régimen de tratamiento para su uso en estos pacientes, ya que no se incluyen normalmente en ensayos controlados aleatorios. Debido a su naturaleza retrospectiva, el estudio tiene algunas limitaciones, incluyendo las posibles diferencias entre los centros en los criterios seguidos para la inclusión de pacientes, y el cumplimiento a largo plazo por los pacientes al tratamiento prescrito. Más importante aún, no hay información disponible acerca de los eventos adversos causados ​​por los corticosteroides, las dosis y la duración del tratamiento con esteroides.

Por lo tanto, a pesar de los mensajes importantes de este estudio, un número de preguntas todavía permanecen sin resolver: 1) ¿Qué nivel de VFGe debe ser considerado como un punto de no retorno, donde el tratamiento con corticosteroides y / o la inhibición del SRA (que no sea para el control de la PA) es inútil?; 2)¿Hay algún papel para los agentes inmunosupresores distintos a los corticosteroides?; 3)¿Cuál es la dosificación y la duración régimen de esteroides con un mejor índice terapéutico en pacientes con disfunción renal? Responder a estas preguntas es fundamental para una correcta gestión de los pacientes con VFGe baja, y algunos estudios en curso (por ejemplo, “Therapeutic Evaluation of Steroids in IgA Nephropathy Global Study and Supportive Versus Immunosuppressive Therapy for Progressive IgA Nephropathy”, The Testing Study) pueden iluminar estas incertidumbres.

En consecuencia, los tratamientos con corticoides u otros agentes inmunosupresores se deben intentar con precaución en estos pacientes, principalmente debido a la presencia de deterioro renal que realza la susceptibilidad a los posibles efectos adversos de estos fármacos. Sin embargo, a pesar de estos límites, el estudio de Tesar et al  debe ser bienvenido, ya que puede abrir nuevas esperanzas para los pacientes con Nefropatía por IgA y deterioro de la función renal. Este estudio también debería alentar a los nefrólogos investigar más a fondo el uso óptimo de los corticosteroides en pacientes con insuficiencia renal y continuar la búsqueda para los medicamentos eficaces y seguros adicionales a su uso, en pacientes con nefropatía por IgA.

Fuentes:

1.- Tesar V, Troyanov S, Bellur S, Verhave JC, Cook HT, Feehally J, Roberts ISD, Cattran D, Coppo R; VALIGA Study of the ERA-EDTA Immunonephrology Working Group: Corticosteroids in IgA nephropathy: A retrospective analysis from the VALIGA Study. J Am Soc Nephrol 26: 2248–2258, 2015

2.- Lv J, Xu D, Perkovic V, Ma X, Johnson DW, Woodward M, Levin A, Zhang H, Wang H; TESTING Study Group: Corticosteroid therapy in IgA nephropathy. J Am Soc Nephrol 23: 11081116, 2012

3.- Ponticelli C., Glassock. IgA Nephritis with Declining Renal Function: Treatment with Corticosteroids May Be Worthwhile J Am Soc Nephrol 26: 2071–2073, 2015. doi: 10.1681/ASN.2015010030