13 de Octubre de 2014 5198 Visitas

30% del presupuesto AUGE es destinado a financiar la Enfermedad Renal Crónica

Actualmente cerca de 20 mil personas en Chile padecen esta patología

Según cifras entregadas por el presidente de la Sociedad Chilena de Nefrología, doctor Carlos Zúñiga, cerca del 30% del presupuesto AUGE, es destinado a financiar la Enfermedad Renal Crónica (ERC), la que incluye diálisis y trasplante. Esto significa que 20 mil personas en Chile gastan un tercio del presupuesto de salud del país.

“El gasto que se realiza con  la ERC,  podría ser reducido si realizara prevención, como control de la diabetes o la hipertensión arterial. La idea, es lograr que no siga aumentando esta  epidemia y que ese dinero pueda ser invertido en otras áreas de la salud”, afirmó el doctor Zúñiga.

Según la última encuesta de Hemodiálisis Crónica en Chile, realizada por la Sociedad Chilena de Nefrología, 17.598 personas reciben hemodiálisis y 982 diálisis peritoneal, ambos tratamientos incluidos dentro de las patologías garantizadas por el plan AUGE, cuyos valores van de los $ 650 mil a los $ 700 mil pesos mensuales por paciente.

La ERC es la pérdida progresiva e irreversible de las funciones que realizan los riñones, haciendo que éstos pierdan su capacidad de eliminar desechos, concentrar la orina y conservar los electrolitos en la sangre, obligando al paciente a sustituir la función de los riñones dañados con diálisis o un trasplante renal. Las causas más comunes de esta enfermedad son la nefropatía diabética, hipertensión arterial y glomerulonefritis.

“El principal cambio de paradigma que se está dando a nivel mundial, es que hoy se trabaja apoyando la atención primaria en los hospitales, con las personas dedicadas a la hipertensión arterial y diabetes como una forma de prevención, luchando así desde el inicio de esta penosa enfermedad”, comentó el presidente de la Sociedad.

La enfermedad Renal puede ser absolutamente asintomática y se detecta a través de exámenes y de imágenes al riñón, y se diagnostica, habitualmente, mediante marcadores. Rara vez es necesario realizar una biopsia renal, por lo que muchas veces no se logra determinar la enfermedad que lo originó. Los principales indicadores de daño renal son una elevación de la creatininemia, uremia y una elevada la excreción urinaria de proteínas.

Hoy en día existen tres opciones de tratamiento sustitutivo renal; trasplante, diálisis peritoneal y hemodiálisis. Estas opciones son complementarias entre sí, y un paciente renal puede pasa por todas  a lo largo de su vida.

Para controlar el avance o prever la enfermedad se recomienda tener un manejo óptimo de la hipertensión arterial, disminución de la pérdida de proteínas urinarias, disminución del consumo de sal y evitar elementos nocivos para el riñón, como el hábito tabáquico, los analgésicos antiinflamatorios o  los laxantes fosforados.