06 de Diciembre de 2013 628 Visitas

Entrevista al Dr. Alberto Martínez Castelao

¿Cómo prevenir la insuficiencia renal crónica?

El especialista destacó la exigencia de pedir a su médico exámenes para controlar precozmente esta enfermedad, en particular en la población en riesgo.

La diabetes mellitus, enfermedad que va deteriorando los vasos sanguíneos, sigue siendo la primera causa de insuficiencia renal. Claro está, el riñón precisamente cumple su función por la enorme ramificación de su arteria y, por tanto, es el primero en acusar lesiones vasculares.

"Se calcula que hay 366 millones de diabéticos diagnosticados en el mundo. Mientras la cifra puede ser más alta, entre 2010 y 2012 la incidencia de esta enfermedad en España se ha estabilizado en 24,9%. Es decir, cada 100 pacientes que están en diálisis o que requieren un trasplante de riñón, 24,9% de ellos son diabéticos".

Fue lo que informó el Dr. Alberto Martínez Castelea, Presidente de la Sociedad Española de Nefrología y uno de los importantes invitados al XXX Congreso conjunto de las Sociedades Chilenas de Nefrología e Hipertensión que se celebró en noviembre del 2013 en Termas de Chillán.

El especialista cree que la incidencia de la diabetes no ha aumentado en España porque se han aplicado mejor las guías clínicas para frenar precozmente esta la patología y, por tanto, el daño renal.

Según explicó, junto con el adecuado control de los factores de riesgo que llevan a la diabetes (glicemia y obesidad), hay que estar también alerta a la primera señal de alarma de la insuficiencia renal: la pérdida de albúmina por la orina (proteinuria a valores mayores de 0.3 gr/día), que indica que algo está a pasando en los vasos sanguíneos del riñón. No obstante, si así ocurre, hay medicamentos para impedir que este daño siga progresando.

Lo importante, sobre todo en los pacientes diabéticos, es la prevención en las primeras etapas de la insuficiencia renal a través de exámenes simples de sangre (medición de valores de creatinina y urea) y orina (valores de proteinuria). "En la etapa 3, el funcionamiento del riñón ya está por debajo del 60%, pero todavía se puede actuar. En las siguientes etapas se pasa a una insuficiencia renal crónica", especificó el Dr. Martínez.

La creatinina y la urea son compuestos que eliminan normalmente los riñones; uno como residuo procedente de las células musculares y otro proveniente del metabolismo de las proteínas ingeridas, respectivamente.
"Como la diabetes puede conducir a la insuficiencia renal —acota—, los llamados inhibidores del sistema renina-angiotensina-aldosterona controlan la presión arterial y la proteinuria. Son útiles fármacos cardio y nefroprotectores".

El principal tema — dijo—es detectar precozmente a la población en riesgo: diabéticos, hipertensos, personas con antecedentes de enfermedad renal, personas mayores de 60 años de edad y con sobrepeso, y personas con enfermedades cardiovasculares.

Consultado sobre antecedentes de un leve hiperinsulinismo (exceso de insulina hasta que el páncreas se termina por agotar), el médico respondió que los indicado es medir la llamada hemoglobina glicosilada para averiguar si el nivel promedio de glucosa en la sangre corresponde a lo normal.

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