12 de Mayo de 2013 1353 Visitas

¿Cuál es la evidencia sobre la eficacia y seguridad del uso de membranas de alto flujo para los pacientes con enfermedad renal terminal en hemodiálisis?

Membranas de alto flujo versus membranas de bajo flujo para la enfermedad renal terminal ARTÍCULO ORIGINAL:
HIGH-FLUX VERSUS LOW-FLUX MEMBRANES FOR END-STAGE KIDNEY DISEASE.
Palmer SC, Rabindranath KS, Craig JC y colaboradores. Cochrane Database of Systematic Reviews 2012, 9: CD005016..

INTRODUCCIÓN

Las guías de práctica clínica varían ampliamente con respecto al uso de las membranas de hemodiálisis de alto flujo en los pacientes con enfermedad renal terminal (ERT). El objetivo de la presente revisión sistemática fue analizar la evidencia actual reportada para los beneficios y los daños de la hemodiálisis de alto y bajo flujo.

FUENTES DE INFORMACIÓN

Se hicieron búsquedas en el registro especializado del Grupo Cochrane Renal (julio de 2012), el Registro Cochrane Central de Ensayos Controlados (CENTRAL), MEDLINE (desde 1948 hasta marzo de 2011) y EMBASE (desde 1947 hasta marzo de 2011), sin restricción de idioma.

SELECCIÓN DE ESTUDIOS

Se incluyeron los ensayos controlados aleatorios (ECA) que comparaban la hemodiálisis de alto flujo con la hemodiálisis de bajo flujo en aquellas personas que presentaban una enfermedad renal en etapa terminal (ERT) que requerían hemodiálisis a largo plazo.

EXTRACCIÓN DE DATOS

Los datos fueron extraídos de manera independiente por dos autores, e incluyeron las características del estudio (los participantes y las intervenciones), los riesgos de sesgo y los resultados (mortalidad por todas las causas y por causas específicas, la hospitalización, la calidad de la vida relacionada con la salud, el síndrome del túnel carpiano, la artropatía relacionada con la diálisis, la función renal y los síntomas) entre las personas en hemodiálisis. Los efectos del tratamiento se expresaron como riesgo relativo (RR) o la diferencia de medias (DM) con intervalos de confianza del 95% (IC) mediante el modelo de efectos aleatorios.

PRINCIPALES RESULTADOS

  • Se incluyeron 33 estudios, en los que participaron 3820 personas con ERT.
  • Las membranas de alto flujo redujeron la mortalidad cardiovascular (cinco estudios; 2612 participantes; RR 0,83; IC del 95% entre 0,70 y -0,99), pero no la mortalidad por todas las causas (diez estudios; 2915 participantes; RR 0,95; IC del 95% entre 0,87 y -1,04) o la mortalidad relacionada con infección (tres estudios; 2547 participantes; RR 0,91; IC del 95% entre 0,71 y -1,14).
  • En términos absolutos, las membranas de alto flujo pueden impedir tres muertes cardiovasculares cada 100 personas tratadas con hemodiálisis durante un período de dos años.
  • Mientras las membranas de alto flujo reducen los niveles prediálisis de beta2 microglobulina (DM -12,17 mg/L; IC del 95% entre -15,83 y -8,51 mg/L), no hubo datos suficientes como para estimar de manera fiable los efectos de la membrana de alto flujo en la hospitalización, en el síndrome del túnel carpiano, o la artropatía amiloidea relacionada.
  • La evidencia de los efectos de las membranas de alto flujo se vio limitada por el informe selectivo en algunos estudios.
  • El número insuficiente de estudios limitó la capacidad para realizar ciertos análisis de subgrupos para el tipo de membrana, biocompatibilidad o reutilización.
  • En general, en la mayoría de los estudios, el riesgo de sesgo fue alto o poco claro.

CONCLUSIÓN

La hemodiálisis de alto flujo puede reducir en un 15% la mortalidad cardiovascular en las personas que requieren hemodiálisis. Se requieren ECA más grandes y bien diseñados para confirmar este hallazgo.

FUENTES DE FINANCIAMIENTO

National Kidney Research Fund, UK; Consorzio Mario Negri Sud, Amgen Dompe, Italy.

CONTACTO

Dirigir correspondencia a: Giovanni FM Strippoli, Giovanni.Strippoli@diaverum.com. strippoli@negrisud.it.